Semana Santa

SEMANA SANTA

La Semana Santa de San Vicente de Alcántara es una de las más ricas, diversas y completas de la comarca. Desde el Domingo de Ramos, las procesiones y celebraciones se desarrollan de manera ininterrumpida mezclando devoción, trabajo de los hermanos cofrades y gran vistosidad.

Domingo de Ramos: procesión de la Hermandad de las Tres Glorias con el paso de la “Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén”, conocida popularmente como “La Borriquita”. El desfile parte desde la Ermita de la Virgen de Fátima y, a la altura de la Plaza del Cristo, sale a su encuentro Nuestra Señora de los Ángeles. Momentos de gran emoción son los que se viven cuando ambos pasos bailan al son de la música.

Lunes santo: procesión de Nuestra Señora de las Lágrimas

Martes santo: es uno de los días más esperados por los sanvicenteños. Salen dos pasos muy especiales; “dos iconos”. Uno es el Amarrado a la Columna, de la Cofradía Asociación Parroquial de la Flagelación del Señor, y la Virgen del Rosario. El primero es obra del escultor sanvicenteño Sánchez Tarama (siglo XVII), y la segunda es una de las vírgenes más antiguas de la parroquia.

Miércoles santo: el Señor de la Humildad y Paciencia, El Nazareno y Nuestra Señora de los Ángeles son los protagonistas de las primeras horas de la noche del Miércoles Santo. Procesión grande y de varias horas de duración es la que realiza una de las cofradías con mayor devoción de la localidad. Destaca la imagen del Nazareno, obra de Sebastián de Paz en 1634.

Ya de madrugada, desde los Canchos Blancos, parte la procesión de las “Siete palabras” de la Cofradía del Calvario. La imagen de Cristo crucificado portada a hombres desfila camino de la parroquia realizando un vía crucis en absoluto silencio, solo interrumpido por el sonido del tambor y la esquila.

Jueves Santo: Primer día festivo de la Semana Santa y las calles de San Vicente a rebosar. Noche dedicada al Calvario con su paso ya en la cruz y con María Magdalena y el San Juan. Le acompaña el paso de la Virgen de los Dolores, quienes se encuentran en la Plaza de la Constitución con gran recogimiento mientras se cantan saetas.

El mismo jueves, de madrugada, sale El Cristo de la Sangre o Procesión del Silencio. Su salida del templo cobra gran expectación y es espeluznante ver a todos los penitentes con verdugo.

Viernes Santo: con las primeras luces del Alba abre la puerta del templo parroquial “La Piedad”, procesión que discurre por el casco antiguo de la localidad en silencio y al toque de una carraca.

La tarde está dedicada al Santo Entierro. Cristo Yacente y la Virgen de los Dolores desfilan por las calles de la Ciudad del Corcho hasta que los últimos rayos de luz desaparecen.

Ya de noche, la “Dolorosa” vuelve a desfilar de riguroso luto y en silencio en busca de su hijo perdido.

Domingo de Resurrección: el colofón a la Semana Santa sanvicenteña lo pone la procesión de “El Encuentro”. Una Plaza del Cristo abarrotada espera los pasos de Jesús Resucitado, María Magdalena y la Virgen del Rosario. Esta última, de riguroso luto, pierde el manto negro para dejar a la vista el de gala cuando se encuentra con su hijo tras las reverencias. Vítores y música celebran la resurrección y todos parten hacia la parroquia discurriendo por las calles del casco antiguo del municipio.